En México, la obligación de los padres de otorgar una pensión alimenticia justa, equitativa y suficiente a los menores es un tema de vital importancia en el ámbito legal y social.
Esta obligación deriva del principio fundamental de garantizar el bienestar y el desarrollo integral de los hijos, reconociendo que los menores tienen derecho a recibir un sustento adecuado para cubrir sus necesidades básicas y promover su desarrollo personal, estipulado así en la Constitución Mexicana.
La pensión alimenticia comprende una contribución económica destinada a cubrir los gastos relacionados con la alimentación, la educación, la salud, la vivienda el vestuario y otras necesidades fundamentales de los menores. Cabe resaltar que todos estos factores tienen que tener el decoro y la dignidad suficientes para que las niñas y niños puedan desarrollarse de manera plena.
Esta pensión es una responsabilidad compartida por ambos progenitores, independientemente de su situación marital o de convivencia, y tiene como finalidad proteger el interés superior de las niñas y los niños y garantizarles condiciones de vida dignas y seguras; puesto que esos factores detonan lo que a futuro se convertirán los menores. La necesidad de que tengan una vida sana, digna y segura implica que posteriormente serán jóvenes y adultos que fortalezcan la convivencia social a través de estándares de progreso común.
Es importante destacar que la pensión alimenticia debe ser justa y equitativa, tomando en consideración las necesidades del menor, la capacidad económica de los progenitores y otros factores relevantes en cada caso particular. La cantidad de la pensión debe ser fijada de manera objetiva y razonable, procurando siempre el beneficio y el bienestar del menor, sin que se convierta en una carga excesiva para ninguno de los padres.
Cuando no sé sabe cuál es el monto óptimo de pensión que el menor debe recibir, sobre todo cuando hay diferencia entre los padres, es importante acudir a un Centro de Conciliación o ante la Autoridad Judicial para que dicha diferencia se resuelva a través de un procedimiento legal adecuado.
El crear un convenio u obtener una sentencia, implica dar certeza legal, primeramente del menor a recibir alimentos, pero también de los progenitores a otorgarla y administrarla de manera responsable y justa.
En el marco legal mexicano, la pensión alimenticia se establece y se rige por las disposiciones del Código Civil de cada entidad federativa, así como por los criterios establecidos por los tribunales en materia familiar.
Es fundamental que los padres cumplan con esta obligación de manera puntual y responsable, velando por el adecuado desarrollo y cuidado de sus hijos, aún en caso de separación o divorcio.
Conviene resaltar también, que las personas que se mantengan estudiando y que se encuentren en una edad adecuada para ello aunque ya no sean menores de dieciocho años, también pueden gozar de una pensión por parte de sus padres.
Asimismo, en los casos en que nunca la recibieron, los hijos, en este caso, pueden demandar ante la autoridad judicial la omisión de alguno de sus padres o de ambos por no haberles apoyado económicamente para su subsistencia.
En conclusión, la obligación de los padres de otorgar una pensión alimenticia justa, equitativa y suficiente a los menores en México es un deber ético, legal y moral que busca proteger y garantizar los derechos fundamentales de los niños. Es responsabilidad de los progenitores cumplir con este deber de manera diligente y comprometida, contribuyendo así al bienestar y al desarrollo saludable de las generaciones futuras.


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